Lunes, octubre 23, 2017

Partidos en pedazos: la política contemporánea

La política del ahora es y seguirá siendo la política del ayer (Grecia, Roma e Inglaterra, por mencionar algo), en aquel tiempo a la muchedumbre le correspondía obedecer y trabajar por la corona del Rey, eran momentos donde las mayorías confiaban en la fe  -la palabra del Rey- (excluyendo a la mujer claro está), por derecho divino y natural aquell@s debían someterse a las políticas del reinado de lo contrario “Dios” el “Señor” castigaba con muerte a través de la corona esto a pesar de que la deidad era y sigue siendo sinónimo de “amor puro y gentil”. Años posteriores surgió la separación de los amos y señores convirtiéndose en una lucha de trabajo conjunto, llamada: Democracia.

“Renuncian mas de 45 mil militantes del PRD en Oaxaca para sumarse a las jóvenes filas de MORENA”; así lo dio a conocer el periodista Luis Cárdenas de Noticias MVS el pasado martes 25 de julio. A esto manifiesto lo siguiente: las nuevas generaciones somos testigos de un ejercicio político añejo, mismo que esta fuera de contexto con los adelantos y las demandas que los actuales necesitamos. Es diarreico observar a cada político con un discurso combinando con líneas de la derecha y la izquierda, pareciera que han perdido el interés partidista dejando en segundo plano la autenticidad idealista. Identidad de partido ¿?, eso existe solo en la teoría.

Los políticos de Oaxaca aseguran que el PRD podría desaparecer de su demografía; mientras que los políticos pertenecientes al mismo aseguran que ni siquiera son 45 mil los afiliados en aquella entidad, aparte del fuego amigo vemos la indiferencia intestinal, la inseguridad o tal vez el reconocimiento de una realidad que se gesta ante el rechazo que emana de los fieles seguidores.

Hoy en día vemos un renacimiento virreinal disfrazado, es decir, políticos invitando a la ciudadanía a rezar para ganar la presidencia de México; políticos hincados ante la fe a la par con la pareja; políticos asistiendo a eventos eclesiásticos; políticos llorando y auxiliando a los más pobres (como aquél Mesías que nunca conocieron), esto solo es una traducción clara de políticos vencidos por la actualidad.

El capital político de cada partido es su gente edificando estructuras a través de la convicción; sin embargo, en la actualidad ya no figura esa particularidad, pues las pocas personalidades que representan a las masas han sido auto-gobernadas por la ambición del empoderamiento; el poder hacer, el poder llegar, el poder sobre los demás y lo que demás que conlleve. La política de nuestra nación demanda inclusión, participación, invitación, etc.

No es un ganar a ganar, pero si un trabajar para ganar (por supuesto que no hablamos de votos). La clave de la auténtica política es trabajar por algo en común de nación y no de fracción.

México tiene necesidad de inversión en múltiples áreas; mientras tanto el INE anula resultados de los comicios en Coahuila, lo preocupante es que se toma de manera minúscula aquello que debe ser mayúsculo, vemos a mexicanas y mexicanos participando en partidos en pedazos.

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