Lunes, febrero 19, 2018

Mexicana crea oreja con biotecnología para tratar la microtia

El implante fue realizado por investigadores del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR); este avance de la biotecnológica tratará la malformación del oído externo conocida como microtia, que afecta el lenguaje y la autoestima de quien la padece.

La líder del proyecto, María Cristina Velasquillo Martínez, especialista en Ingeniería de tejidos, explicó que un paciente de nueve años de edad fue beneficiado con esta nueva técnica.

“Se trata de sembrar y hacer crecer células de cartílago auricular de la propia persona afectada sobre una impresión tridimensional de forma y tamaño de una oreja, la cual se implanta en el paciente. Logramos que crecieran las células de cartílago (condrocitos) dentro de un biomaterial que se degrada en poco más de un año y que está aprobado por la FDA (Food and Drug Administration, de EU)”, detalló.

La investigación comenzó con el desarrollo del cultivo de cartílago articular para lesiones en rodilla; posterior a las pruebas de laboratorio, el equipo del INR pasó a la fase clínica.

El procedimiento consiste en producir células de cartílago in vitro en un biomaterial, que sirve como molde y se degrada en aproximadamente un año; luego se colocan en el tejido subcutáneo de ratones, así las células forman cartílagos; finalmente, el tejido que se crea es implantado en el paciente. Eventualmente el molde desaparece y permanece solo el cartílago.

El biomaterial que se usa como molde parecido a un plástico es proporcionado por el Instituto de Medicina Regenerativa de la Universidad de Wake Forest, en donde la investigadora colabora con James Yoo y San Jin Lee, responsables de este desarrollo tecnológico.

“Después de ocho meses de haberse realizado el primer implante de este tipo en el país y el mundo, el seguimiento ha demostrado que ha sido un éxito. Ya estamos cultivando células de tres pacientes que pronto serán implantados” añadió la investigadora.

Esta tecnología proporciona un adelanto en el cultivo de las células en México y en el mundo, y se perfila como una opción viable para replicar el cartílago de tráquea y nariz, entre otras.

“Mi ideal a futuro es que los niños afectados con microtia lleguen a escuchar, usando la nanotecnología y otros avances de la ciencia. Ir más allá de lo estético y colocarles sensores de sonido”, concluyo Velasquillo Martínez.

ROG