Martes, enero 23, 2018

Malu Trevejo: ¿libre expresión o sexualización infantil?

Imagina que una adolescente llega a ser famosa por bailar y cantar. Desde muy chica ha tenido esas pasiones y es natural que trabajando un día llegará a ser muy buena o famosa. Ahora imagina un caso que sigue siendo tabú en nuestra sociedad, que una mujer, gracias a su físico, llegue a ser más famosa, incluso más que muchas otras mujeres talentosas. Ahora imagina esos dos casos combinados, pero en una niña de 15 años.

Esa niña es María Luisa Trevejo, mejor conocida como Malu Trevejo, una joven cubano-americana, bailarina y cantante. Nació el 15 de octubre de 2002 en la Habana, después se mudó a Madrid y a los 11 años se estableció junto con su familia en Miami, Florida.

Hemos encontrado en las redes sociodigitales un nuevo soporte para la promoción. Ese es el caso de Malu, pues debe su popularidad a plataformas como Musica.ly e Instagram, donde desde los 14 años empezó a subir videos bailando y cantando los hits del momento.

Actualmente, Malu Trevejo cuenta con más de cinco millones de seguidores en Instagram, y cerca de dos millones en Musical.ly. Algunas marcas ya han puesto su ojo en la adolescente, algunas de ellas empresas on-line, promocionándose a través de videos que publica Malu en sus perfiles.

Puede que una de las razones por las que esta niña está tan rodeada de halagos y críticas, sea el modo en el que baila en muchos de sus videos: tiene poca ropa y hace twerking, un baile popular que consiste, esencialmente, en mover el trasero.

La crítica

Malu Trevejo bailó como Shakira, y con ello logró viralizarse a nivel mundial. El video está en la aplicación de Musical.ly, pero otros usuarios se encargaron de viralizarlo en Youtube, a veces sin decir quién era la joven que aparecía bailando.

Como ella misma dice en una entrevista, en febrero pasado para el canal Xtreme Mundial, se hizo famosa porque muchos se sorprendieron al saber que ella tenía 14 años. “…Ellos creían que yo era de 16 y todo eso, y dicen que yo me movía muy bien…”, comenta.

Y en efecto, muchos dicen que se mueve muy bien, otros comentan cosas más fuertes. En un video resubido a Youtube, desde Snapchat, dicen “mueve más ese trasero por favor”, y cosas como “mi cama está mojada, no puedo creer que tenga 14”.

Más allá, buscando en los comentarios, Trevejo es cuestionada y criticada, incluso entre aquellos que no asumen una postura marcadamente negativa. Resaltan puntos de vista plagados de machismo, asumiendo que si fueran su padre no dejarían que Malu volviera a conectarse a internet en su vida, o afirmando que por eso las mujeres, y las niñas, son violadas, por vestirse y comportarse así.

Otros comentarios hacen referencia a qué pasa con la sexualización de la joven, preguntándose si sus padres no le ponen atención, o si el entorno social ha hecho que ella se exprese de esta manera, tal vez ignorando que hay cientos y miles de niñas haciendo lo mismo en internet, sólo que Malu Trevejo es figura pública.

😂😂😂😩😩😩❤️❤️❤️

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La opinión contraria y la crítica sobre la hiper-sexualización de Trevejo llegan a un momento cumbre cuando se cuestiona a Universal Music por apoyar ese tipo de contenido, a raíz de que la niña firmara contrato con ellos en junio pasado. Pero la realidad es otra. La nueva tendencia en el siglo XXI, con la extraordinaria proliferación de posibilidades sociales en internet, es la de autopromocionarse.

Aunque su primer sencillo “Luna Llena” fue anunciado desde semanas antes, el 21 de septiembre se estrenó el primer video producido de Trevejo, quien todavía tenía 14 años. Se trata de un video donde fiesta y spanglish predominan, pero de fondo es evidente que la vestimenta de Trevejo y el romance con un muchacho, que se antoja mayor de edad, van más allá de una canción bonita de verano.

Incluso el coro dice:

Con la luna llena

Dance with me all through the night (baila conmigo toda la noche)

Seguimos gozando, play with my fire (juega con mi fuego)

Pegados bajando, sparks gonna fly (chispas saldrán volando)

Con la luna llena

I’m going crazy (me vuelvo loca)

I’m going crazy tonight (me vuelvo loca esta noche).

Más allá de una crítica a su primer sencillo queda ver que Malu Trevejo ya era Malu Trevejo antes de Universal. Los millones de seguidores los consiguió en gran medida por ella misma, grabándose con su celular, posteando fotos y administrando sus cuentas, algo que sigue haciendo hasta hoy en día, ¿entonces dónde está la empresa que otrora se podía criticar como responsable de sexualizar a las mujeres? Lo más difícil, si se quiere criticar a la generación de niñas que hacen lo que Trevejo, es saber que la industria musical promovió, desde generaciones atrás, una imagen cosificada de la mujer.

Así, la crítica hacia la imagen propagada por medios de entretenimiento donde se rebaja a la mujer como simple objeto de deseo encuentra un obstáculo mayor. Es evidente que alguien que madura antes y que empieza su vitalidad sexual a temprana edad no debe ser violentado, pero tal vez, un baile sensual y un par de fotos sugerentes no tengan nada de malo, pues esas niñas sólo están cumpliendo su sueño.

 

El halago

El pasado 7 de diciembre se lanzó el segundo video producido de Trevejo, llamado “En mi mente”. A un mes de su estreno, ya cuenta con 4 millones y medio de visitas. En el video se puede ver a una Malu con el mismo número de cambios de vestuario, ahora con un maquillaje que la hace ver más adulta.

En los comentarios predominan emojis con ojos de corazón y mensajes de ánimo. “This a good song” (esta es una buena canción), dice un usuario, “Te amo”, dicen muchos otros. El 80 por ciento de las votaciones son positivas y Malu comparte en su Instagram cada que el video supera un millón de reproducciones, o cada que tiene algún reconocimiento en algún medio de comunicación.

A un nivel superficial, los medios la aman. Alberto Madrid, de Los 40, opinó de ella: “Con un ritmo latino y unos movimientos de escándalo, esta cantante viene a revolucionar el panorama musical”.

El apoyo de Malu Trevejo es concreto, se puede resumir en los números de seguidores o en los millones de vistas de sus videos, en los likes que recibe, pero el legado aún es incierto. Niñas y niños la siguen, así como adultos la idolatran por sus “movimientos de escándalo”. Le mandan dibujos y cantan sus canciones. Malu es una influencia, una carrera que apenas está trazando su camino… ¿cuál es el destino?

Awe baby😍💖 #lunallena

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La defensa

Es natural que Malu se haya fijado en las críticas que se le hacían. Ella argumenta en varios videos que ella es libre de hacer lo que quiera, algo que no se le puede discutir.

Dice la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo 19: “Todos tienen derecho a la libertad de expresión; este derecho incluye la libertad de mantener opiniones sin interferencias y transmitir información e ideas a través de cualquier medio de comunicación independientemente de las fronteras”.

Cuando a Malu se le cuestiona es por una cierta tradición. Estamos acostumbrados a ciertos tipos de bikini y a ciertos tipos de maquillaje para niñas. Los valores tradicionales, en la mayoría opresivos de la naturaleza humana, son los que se encargan de la moral, de criticar que una joven tome decisiones sobre su sexualidad a una temprana edad.

A un nivel jurídico esas decisiones podrían equivaler a una transformación de cómo se ve a los niños en un futuro cercano. El triunfo que había significado una serie de protecciones -la defensa de la niñez- podría venirse abajo. En el estado de Florida, donde reside Malu Trevejo actualmente, la edad mínima de consentimiento es de 18 años, esto significa que el único derecho que por ahora tiene esta famosa niña es la de expresarse sexualmente.

No se puede prohibir la expresión ni la autopromoción, por mucho que duelan los valores tradicionales. Porque una cosa es cierta, y es que ese tipo de contenido era consumido de otra forma en el pasado, y conforme pasa el tiempo las opiniones han ido cambiando.

Youtube, desde hace unos años, está plagado de adultos que opinan sobre lo bien que baila una niña, muchos asociándolo con un deseo sexual. Algunos comentarios se hacen virales en Facebook. Lo ideal sería señalar a esos usuarios, sean pedófilos o no, por querer naturalizar una conducta que afecta y daña a las pequeñas. A las mujeres.

Bien por Trevejo, aunque no nos guste su método para llegar a la fama no podemos hacer nada, y tampoco es debido sugerir una censura a sus deseos de éxito. La sociedad cambia y con ella sus costumbres. Y en ese cambio, lo mejor para todos es disfrutar de la música, o del baile, y si se quiere, compartirlo.

#postavideoyoucantexplain

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