Lunes, octubre 23, 2017

Ingenieros de Stanford detectan práctica prohibida de construcción en inmuebles derrumbados tras el sismo

Tras el peritaje de los edificios derrumbados por el sismo del pasado 19 de septiembre, ingenieros de la Universidad Stanford revelaron la práctica constante de un método de construcción llamado “losas planas”, el cual propició el colapso de dos terceras partes del total de inmuebles caídos en la Ciudad de México.

De los 44 edificios que se derrumbaron a causa del sismo de 7.1 grados, cerca de dos terceras partes fueron construidos con esta práctica que está prohibida en Chile, Nueva Zelanda y algunos lugares de Estados Unidos, dada su propensión a no resistir los embates de un sismo, según relataron los ingenieros para la agencia AP.

Con la técnica de “losas planas”, los pisos y techos son sostenidos por columnas de cemento, de igual forma pueden ser reforzados con varillas, lo que permite al constructor mayor amplitud en sus diseños al brindar un espacio más alto en los techos.

Sin embargo, bajo las condiciones de un terremoto, un edificio como ese, sin paredes de cemento reforzadas ni soportes laterales, es fácilmente susceptible de sufrir los estragos de la naturaleza dada la poca resistencia para soportar los movimientos del sismo, por ende, las sacudidas generadas el pasado 19 de septiembre, fácilmente pudieron quebrar las columnas y conexiones en edificios como el Rébsamen u otras viviendas de la colonia Roma, e irremediablemente su desplomo.

“Sabemos desde hace 30 años que este sistema mató mucha gente. ¿Por qué seguimos usándolo?”, cuestionó Eduardo Miranda, profesor de ingeniería civil y ambiental de Stanford y experto en diseños resistentes a terremotos.

Y es que de acuerdo al apunte de AP, si bien se planteó su prohibición luego del sismo del 85 en un comité formado por ingenieros y funcionarios, ello no se concretó debido a la oposición de algunas partes, y únicamente se limitó a una recomendación con la excepción de poder realizar las llamadas “losas planas” siempre y cuando el edificio fuera diseñado para resistir terremotos, algo que a todas luces no se cumplió.

La decisión correcta después del terremoto del 85 hubiera sido prohibir totalmente este tipo de construcción. Hubiéramos podido salvar vidas”, concluyeron los expertos de Stanford.

Related Posts

Tec de Monterrey aún no tiene fecha de concluir su peritaje; exalumnos piden ser parte de la investigación
Juez emite dos órdenes de aprehensión en contra de Mónica García, directora del colegio Rébsamen
Damnificados pagaran intereses altos por créditos para reconstrucción de viviendas

Deja un comentario