Lunes, octubre 23, 2017

Emotivo primer concierto de U2 en la CDMX

Por Oscar Oropeza

La banda irlandesa ofreció una velada plagada de momentos emotivos y cálidos con sus fanáticos mexicanos a quienes reconoció como héroes luego de los trágicos sucesos causados por los sismos.

Si existe una banda que rápidamente agota taquillas en México, no importando el precio ni el recinto, esa es U2, quien para esta ocasión tomó el Foro Sol como escenario para compartir con los mexicanos la celebración del 30 aniversario de su emblemático álbum The Joshua Tree.

La tarde que comenzaba nublada en el recinto aún no vislumbraba lo que Bono, The Edge, Larry Mullen Jr. y Adam Clayton nos tenían preparados para un concierto que se esperaba especial, no sólo por la remembranza de su mejor disco, sino por los hechos recientes en México, la acostumbrada voluntad filantrópica de la banda y sobre todo el cariño que a lo largo de los años ha nacido entre el público mexicano y la banda.

Al caer las luces, el entremés de la velada, que en sí ya era un plato fuerte, era nada más y nada menos que Noel Gallagher’s High Flying Birds; el ex Oasis acompañado por su banda y tocando piezas de sus dos discos lanzados como “Everbody’s on the Run”, “Lock All the Doors”, “”In The Heat Moment”, “Riverman” y “AKA…What a Life”, con un gran sonido y excelente interpretación de parte del mayor de los Gallagher previo a deleitarnos con una dosis de nostalgia.

By Oscar Oropeza

Los ecos de Oasis en “Champagne Supernova”, “Little by Little”, “Wonderwall”, “Don’t Look Back in Anger” se hicieron escuchar en las gargantas de un público que aún suspira porque algún día pueda volver a ver a Noel y Liam en un mismo escenario. Luego de despedirse el compositor e interprete dejó ver en su chamarra la leyenda “Mexico is the shit”, como un apoyo a la campaña satírica que hace frente a Trump y que incluso ha comenzado a recaudar fondos para los damnificados del sismo mediante la venta de playeras con la leyenda.

Con el público “calientito”, Noel se despidió alrededor de las 8:20 de la noche para dar paso a una ansiosa espera por el acto principal que llegaría casi una hora más tarde; en la previa el poema “La frontera: Un soneto doble” de Alberto Ríos, se proyectaba en la gigantesca pantalla como una manifestación en contra del muro que Donald Trump pretende construir en la frontera con México.

“La frontera es una línea que las aves no pueden ver.

La frontera es una hermosa pieza de papel doblada descuidadamente por la mitad.

La frontera es donde el pedernal se encontró por primera vez con el acero, comenzando un siglo de incendios.”

De súbito los acordes de “Sunday Bloody Sunday” resonaban en el Foro Sol para levantar al público que recibió con una ovación a los irlandeses que se siguieron con “New Year’s Day” y “Bad”, donde al final el mismo Bono comenzó un cántico ya popularizado, “Canta y no llores…”, una invitación que el público mexicano por antonomasia no podía desaprovechar.

Así, el Cielito Lindo se hizo escuchar por todo el recinto iluminado únicamente por celulares, erizando la piel de las 50 mil almas que se dieron cita en el lugar y enmudeciendo a una banda que ha visto todas las etnias y rincones del planeta, algo que seguramente les que será difícil de olvidar.

Con un cántico así de fuerte y emotivo en las gargantas de sus espectadores, U2 no podía quedarse ajeno y ser solo un testigo, así que era necesario otro “himno” para retomar el control de su propio show: el elegido, “Pride (In the Name of Love)”.

Hasta ese momento la gigantesca pantalla únicamente lucía como fondo sin proyección alguna, sin embargo una vez concluida la canción, el telón se abrió para dar paso oficialmente al disco que da nombre al tour con su setlist idéntico de canciones: “Where the Streets Have No Name” fue la encargada de comenzar la celebración en medio de aplausos y una pantalla de alta definición que proyectaba un viaje sin fin en medio de la carretera.

By Oscar Oropeza

Le siguieron los sencillos “I Still Haven´t Found What I’m Looking For”, “With or Without You” y “Bullet the Blue Sky” que no dieron tregua a las 50 mil gargantas que replicaban cada una de las palabras de Bono.

By Oscar Oropeza

“Running to Stand Still” llegó como una pauta de descanso para un público que hasta ese momento se había mantenido coreando, gritando, saltando y mateando; The Edge a los teclados y un clamor más íntimo se apoderó por minutos de los fanáticos.

Le siguió el resto de la placa con “Red Hill Mining Town”, “In God’s Country”, “Trip Through Your Wires”, “One Tree Hill, “Exit y “Mothers of The Disappeared”, que fueron acompañadas por secuencias en la gigantesca pantalla donde destacó la proyección de los colores de la bandera mexicana. El tributo para los verdaderos fans sobre uno de los discos más emblemáticos de la banda había sido cumplido con creces aunque la velada aún deparaba sorpresas por delante.

By Oscar Oropeza

Tres hits pusieron a todos de pie nuevamente para cantar “Beautiful Day”, donde incluso hubo alusión al recientemente fallecido Tom Petty con fraseos de sus clásicos “Learning to Fly” y “Free Fallin”, seguida de “Elevation” y el célebre 1, 2, 3, 14 para dar paso a “Vertigo”.

By Oscar Oropeza

Con un público entregado, Bono y compañía interpretaron su reciente single “You’re The Best Thing About Me” y “Ultraviolet (Light my way)”, donde fueron homenajeadas mujeres de todo el mundo del presente y el pasado como Eva perón, Lélia González, Michelle Obama, la Madre Teresa de Calcuta y las mexicanas Sor Juana Inés De La Cruz, Frida Kahlo, María Félix, Carmen Aristegui, Salma Hayek y diversas manifestaciones sociales como la lucha por los derechos de las mujeres obreras en Reino Unido, el derecho al sufragio en la India, el trío musical ruso Pussy Riot y las movilizaciones en México contra la violencia de género, “Ni una menos”.

By Oscar Oropeza

 

By Oscar Oropeza

Tras el vitoreo unísono, “One” era la canción esperada para coronar una velada donde el reconocimiento a la entereza, la bondad y el amor de los mexicanos fue el principal argumento de la banda que en forma de agradecimiento al calor recibido, interpretó cada uno de sus temas con pulcritud y un sonido excelso.

Al concluir la interpretación y tras excusarse por no venir preparados, Bono y compañía interpretaron “Spanish Eyes”, canción que forma parte del “lado B” y “rarezas” que fueron publicados para el “The Joshua Tree Deluxe Edition”, y que hizo su debut por primera ocasión en el presente tour. Al final los 4 integrantes se despidieron de un público agradecido y reconfortado por la música de una banda que, pese a su longevidad y las no tan afortunadas últimas producciones, ha sabido labrar una relación íntima con el público mexicano que siempre los recibe (y los recibirá) con los brazos abiertos.

By Oscar Oropeza

 

 

Related Posts

U2 donará refugios a afectados por el sismo del 7 y 19S
¡Paul McCarteny regresa a México!
U2 regresa a México con The Joshua Tree Tour

Deja un comentario