Sábado, noviembre 18, 2017

Crónicas de una estéril institucionalidad

La mañana del 15 de octubre del dos mil quince resultaba fría con cielos nublados, como cada día caminaba con la energía de seguir innovando en conjunto con el entusiasmo de equipo, mi lema era “nunca debilitar el paso de la maquinaria educativa dentro del Conalep” marcha que se gestó desde mi llegada al plantel Zamora (2015). Planes; propuestas; y, proyectos casi culminados eran nuestros resultados como mecanismo que se logró coagular.

Mi reloj me daba las 6:40 a.m., mientras que el reloj checador del colegio daba las 6:35 a.m. inmediatamente desplegué mi huella en él: “intente de nuevo por favor”; “intente de nuevo por favor”; “intente de nuevo por favor”… era el reclamo del dispositivo; no me causó inquietud hasta que todos a mi alrededor me observaban con la mirada caída acompañada de un silencio, minutos seguidos recibí un oficio de la dirección general de CONALEPMICH (textual); se me citaba a una reunión de trabajo en la ciudad de Morelia, Mich., me lancé apresuradamente a la central de autobuses, a las 10 de la mañana me encontraba en la citada; la dirección plasmada en el oficio era sospechosa pues era ajena a la institución mi llegada me mostró un despacho de abogados (alias los Vale…). La reunión de trabajo se convirtió en una cita bajo amenazas con el fin de firmar indeliberadamente mi renuncia laboral; pregunté: ¿por qué?, la respuesta: necesitamos lugares para asumir los compromisos. Mi decisión fue un enérgico NO. Con engaños citarón a más de 13 administrativos del organismo, sin duda alguna una clara tarjeta de presentación de la seudopolítica que recién se había sentado.

Fue el primero de octubre de 2015 cuando la recién llegada a la Dirección General declaró ser una funcionaria institucional. Nunca se equivocó en no definir lo que entiende por “institucional”; ahora entiendo la línea que manejó y que sigue presente, una tergiversada institucionalidad.

Cuando la seudopolítica está presente prevalecerán los sismos laborales; los atropellos; las injusticias; las amenazas; las actividades laborales ajenas a los puestos; los acarreos de personal con fines del nada educativos, todo ello desarrollará una atmósfera contaminante y cuando hay agentes patógenos emerge la organización que buscará aquel antídoto que termine con las prácticas ricas en profanación.

El pasado nueve de octubre del actual un medio periodístico de la capital michoacana (Contramuro) difundió la imprudencia de la grilla ante la emoción por escalar a la Secretaría de Educación del Edo. de Michoacán, los analistas políticos leen esta acción de la siguiente manera: “… dentro del corral las cabras le brincan al gobernador para figurar un poco”, sin duda meces la cuna mediática cuando se es de bajo perfil.

El Sistema Nacional de Bachillerato demandará a las instancias de medio superior contar con perfiles adecuados con el fin de debilitar las equivalencias académicas; respetar los lineamientos del SNB es institucional y responsable. Los costales de grillos aquí no transitarán; la educación es internacional y el mundo demanda mejorías en el marco de la

competitividad. Sin importar colores o ideologías la educación debe avanzar de manera frontal, y avanzará aunque los funcionarios carezcan de manejar la inclusión.

Las referidas líneas son vivencias físicas y emocionales que envolvieron al autor; cada palabra y puntuación son dedicas a todas aquellas personas comprometidas con sus labores y que en algún momento de corrupción fueron víctimas del terrorismo laboral.

Todos podemos ser auténticos funcionarios funcionando desde nuestra trinchera.

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