Sábado, noviembre 18, 2017

Agustín Lara, a 47 años de su muerte

Hoy se cumplen 47 años del fallecimiento de Agustín Lara, El flaco de oro, a quien se le recuerda como un gran compositor e ícono de la música popular mexicana, uno de los más importantes y reconocidos a nivel mundial.

Su nombre completo era Ángel Agustín María Carlos Fausto Mariano Alfonso del Sagrado Corazón de Jesús Lara y Aguirre del Pino, y aunque es confuso el dato de su nacimiento, son dos las versiones más aceptadas: por un lado, él mismo aseguraba que nació en Tlacotalpan, Veracruz, el 30 de octubre de 1897.

Sin embargo, la investigación hecha tras la muerte del músico por el periodista Jaime Almeida, reveló que en realidad nació en la Ciudad de México, ello basado en la fe de bautizo y en el acta de nacimiento que se encontró en el Registro Civil; sería hasta después que el pequeño se mudaría a Tlacotalpan para pasar toda su infancia.

Su padre, Joaquín Lara, lo abandonó a una edad temprana, y por eso toda su familia trasladó su residencia a Coyoacán, donde Refugio, hermana de su madre Mara Aguirre del Pino, los ayudó a establecerse.

Ahí fue donde Agustín tuvo su primer contacto con la música. Su tía Refugio era directora de un hospicio donde tenían un armonio, instrumento de viento parecido a un órgano, donde el pequeño aprendió sus primeras notas musicales.

Después de una juventud con carencias económicas, de trabajar como pianista en centros nocturnos, y de ser herido cuando participó en la Revolución Mexicana, Agustín Lara tomó el camino de la música a finales de los años 20.

En 1927 ya trabajaba en cabarets, y como resultado de los celos entre sus relaciones amorosas, Estrella, una corista con la que trabajaba, atacó a Lara con una botella rota, ocasionándole la cicatriz en la cara que lo caracterizaría desde entonces.

El auge de la radiodifusión en los años 30, su popularización a través del programa La hora íntima de Agustín Lara, y sus grandes composiciones de boleros, le dieron no sólo fama en México sino alrededor de todo el mundo gracias a piezas como Granada, Aventurera y Pecadora.

Además de ello, Lara musicalizó 30 películas, incluida una de las primeras sonorizadas, Santa, del tiempo en que su calidad como músico ya era indiscutida.

Aunque sus amoríos fueron muchos, el más célebre fue con su gran amor María Félix, “La Doña”, con quien contrajo nupcias en 1954 y que fue inspiración para canciones como María bonita, Noche de ronda y Aquel amor.

Reconocimientos obtuvo de todas partes, desde las manos del presidente mexicano, Adolfo Ruiz Cortines, hasta las del dictador Francisco Franco, quien además le regaló una casa en Granada en 1965, como un detalle por las piezas musicales Toledo, Sevilla, Madrid y Valencia, en que inmortalizó las plazas españolas.

Después de 1967 su estado de salud menguó rápidamente, por lo que debió retirarse de la vida pública y aislarse en su casa de Polanco.

Falleció el 6 de noviembre de 1970, en el Hospital Inglés de la Ciudad de México, debido a un derrame cerebral ocurrido tres días antes. Gustavo Díaz Ordaz, presidente de la República en ese entonces, ordenó que lo sepultaran en la Rotonda de las Personas Ilustres, en el Panteón de Dolores.

Su obra ha sido reconocida desde entonces en toda América Latina, además de Estados Unidos, Italia, Japón y Rusia. Conocido como El músico poeta, será recordado por piezas como Piensa en mí, María bonita y Arráncame la vida.

JB

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