Lunes, octubre 23, 2017

19 de septiembre; el boleto redondo

Primera radiografía:

Citadino: “la persona de provincia tiene un sin fin de imposibilidades, una carencia de apertura enorme; simplemente subyace en sus miedos…, todo ello prevalece por la falta de conectividad, sin más preámbulo viven jodidones…”

Por el otro lado tenemos al provinciano diciendo: “las quesadillas son con queso”

Si bien es cierto los dos escenarios referidos conllevan diferencias uno del otro; sin embargo es muy marcado en los habitantes de la Ciudad de México el resaltar carencias de los poblados que ni siquiera ellos han visitado, algunos tal vez han asistido de paso, sí de pasada, y esa embarrada les da la “constancia para la crítica de empobrecer”. Lo anterior algunos lo acreditarán y el resto lo reprobará. Eso es minúsculo para nosotros los rurales o provincianos.

Carencias hay en todos los escenarios del mundo, las mentes son mundos.

Cerca de dos años tratando a la Ciudad de México; lugar hermoso y majestuoso, orgullo nacional. Ideas, planes, trayectos ejemplares, esa es la definición que tienen las masas de una pequeña demarcación territorial. La sombra de la CdMx es de todas y todos, el aire de la misma es la pena que cargamos muchos pues lamentamos el aire no bueno que respiran, pero nos honramos en compartirles nuestros pequeños territorios y sus rincones más emblemáticos dentro de una atmósfera natural.

Entiendo que no es posible, ni siquiera justo ni responsable comparar el corazón de México con uno de sus miembros territoriales.

Segunda radiografía:

El pasado 19 de septiembre del actual, vivimos una segunda tragedia después de Chiapas y Oaxaca, la Ciudad de México recibió un gancho tectónico que llegó para evidenciar el actuar nato de mexicanas y mexicanos en conjunto. Citadinos y provincianos y viceversa asistiéndose fraternalmente, las limitaciones y mentes jodidas quedaron en el basurero por parte de los provincianos, pues no existe espacio para ello. La CdMx es la parte torácica de un cuerpo que cuenta con miembros para su rescate y mantenimiento, eso somos, también somos los que aportamos riqueza para darle vida a esas arterias nacionales, vivimos diferente; por supuesto. Pero a pesar dé estamos aquí, al igual con Chiapas, Oaxaca, Morelos y Puebla; todos formamos una estructura. Los grandes andamios iniciaron con estructuras pequeñas.

Esto y más nos hereda de mano en mano el terremoto del 19 de septiembre del 2017; un boleto de aprendizaje redondo.

¡Por un México fuerte y siempre joven!

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